domingo, 24 de mayo de 2015

Presiones

Superar el piso, sacarse por los menos un siete. Para ser algo, un aprobado, o para no ser un desaprobado. Pero tampoco alcanza, ser un siete es ser promedio. La presión impuesta es ser el mejor; siempre.
Las exigencias llegan desde chico y los carteles también. Los números estigmatizan, frustran y por sobre todas las cosas, son poco efectivos.  En lugar de enfocarse en metas personales buscan generalizar para aumentar la competencia.
Pareciera que el mundo corre a un ritmo que es imposible alcanzar y siempre la gente detrás, apurados  aunque no haya a donde ir. El placer no existe para quien no conoce el sabor de la derrota.
La forma es el camino, ante todo la forma, el resultado es efímero, los pasos eternos. Siempre estamos caminando, respirando y lo vamos a hacer hasta el último día de nuestras vidas. Después de eso, no quedará nada, ni gloria ni éxito ni dinero, ni mejores ni peores. Solo unos gramos bajo la tierra.

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