jueves, 27 de agosto de 2015
El subibaja
En el subibaja, como en la vida, el que está arriba no tiene los pies sobre la tierra. El que está abajo toma impulso para llegar más alto, incluso usa el peso del que va a caer para ascender más. Ojos abiertos, tal vez estás subestimando a tu próximo jefe.
martes, 25 de agosto de 2015
Vueltas en el viento
Soy de esos que afortunadamente no saben que quieren para su vida. Un buscador nato. Escribo pero no soy escritor, toco el bajo, la guitarra y canto pero no soy músico, cojo pero no soy un taxi boy.
Tal vez por eso estoy solo, tal vez por eso las paredes frías, el departamento vacío, las fotos llenas de polvo y las guitarras calientes. No puedo culpar a Loana por haberse ido, paso más tiempo cantando que hablando, creo más en la melodía que en la bajada de línea, en el amor más que en el romance y en el sexo más que en el miedo.
Soy un desastre y ella no. El desordenado puede acostumbrarse al meticuloso, pero al revés es imposible. Por eso no me molestaba cuando terminábamos de comer y en seguida se ponía a lavar mientras yo encendía un porro o cuando acomodaba las remeras y pantalones que dejaba tirados por toda la casa.
De existir culpas en una separación, en este caso serían todas mías. Porque soy el repetidor del colegio, el desobediente de la iglesia, el hijo drogadicto, el infiel en la pareja. Yo soy lo que no corresponde, el que no merece nada.
Ella es la de los posgrados, la del perfume constante, la que sueña con ser madre y tener perros y un jardín lleno de flores y tal vez hasta una mucama y un buen auto, vacaciones en Asia y otros lugares donde va la gente buena que encima es culta.
Pero lo acepto sabiendo que algún día voy a encontrar un camino y cuando así sea voy a hacer todo para perderlo. Porque no me gusta la comodidad, necesito siempre salir de ahí, cuando sea un gran bajista me dedicaré al saxofón y cuando sea best seller dejaré de publicar libros.
Está en mi naturaleza, en lo infinito del universo, en lo hermoso del conocimiento, en la historia, en la psicología, en Freud, en Piazzolla, en Cortázar, en los labios de Loana, en los abrazos de mi mamá, en la forma de caminar de la mujer que se acaba de bajar del colectivo.
Aunque no corresponde le quiero pedir que vuelva, un ratito. No pretendo atarla a mi caos, solo un poco de esa alegría, sin esperanzas ni reproches. Sin pretender nada eterno, excepto esa huella, eso que siempre queda. Ese juego que hacíamos desnudos adentro de la frazada, esa música en la cabeza, esa frase dando vueltas en el viento.
Tal vez por eso estoy solo, tal vez por eso las paredes frías, el departamento vacío, las fotos llenas de polvo y las guitarras calientes. No puedo culpar a Loana por haberse ido, paso más tiempo cantando que hablando, creo más en la melodía que en la bajada de línea, en el amor más que en el romance y en el sexo más que en el miedo.
Soy un desastre y ella no. El desordenado puede acostumbrarse al meticuloso, pero al revés es imposible. Por eso no me molestaba cuando terminábamos de comer y en seguida se ponía a lavar mientras yo encendía un porro o cuando acomodaba las remeras y pantalones que dejaba tirados por toda la casa.
De existir culpas en una separación, en este caso serían todas mías. Porque soy el repetidor del colegio, el desobediente de la iglesia, el hijo drogadicto, el infiel en la pareja. Yo soy lo que no corresponde, el que no merece nada.
Ella es la de los posgrados, la del perfume constante, la que sueña con ser madre y tener perros y un jardín lleno de flores y tal vez hasta una mucama y un buen auto, vacaciones en Asia y otros lugares donde va la gente buena que encima es culta.
Pero lo acepto sabiendo que algún día voy a encontrar un camino y cuando así sea voy a hacer todo para perderlo. Porque no me gusta la comodidad, necesito siempre salir de ahí, cuando sea un gran bajista me dedicaré al saxofón y cuando sea best seller dejaré de publicar libros.
Está en mi naturaleza, en lo infinito del universo, en lo hermoso del conocimiento, en la historia, en la psicología, en Freud, en Piazzolla, en Cortázar, en los labios de Loana, en los abrazos de mi mamá, en la forma de caminar de la mujer que se acaba de bajar del colectivo.
Aunque no corresponde le quiero pedir que vuelva, un ratito. No pretendo atarla a mi caos, solo un poco de esa alegría, sin esperanzas ni reproches. Sin pretender nada eterno, excepto esa huella, eso que siempre queda. Ese juego que hacíamos desnudos adentro de la frazada, esa música en la cabeza, esa frase dando vueltas en el viento.
jueves, 20 de agosto de 2015
miércoles, 19 de agosto de 2015
Desinformación
Los medios masivos de comunicación concentrados en manos de unos pocos empresarios generó un deterioro en la información a favor de los intereses económicos de los más poderosos, de esta forma consiguieron,devaluaciones, corridas bancarias y todo tipo de operaciones políticas y sociales. Sin embargo, por estos días en que las redes sociales pusieron al alcance de todos el rol de comunicadores noto que los datos que circulan en la internet son igual de imprecisos, erróneos y mal intencionados que los de los diarios, la televisión o radio. Todos tocamos compartir, nos molestamos o nos indignamos sin chequear ni un poco sobre que estamos hablando. El mundo cambió y hoy la responsabilidad sobre el manejo de la información es de cada click, cada publicación; consumidores, generadores de contenido y viralizadores somos cada uno de nosotros.
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lunes, 17 de agosto de 2015
Excusa para ser feliz
Soñé
que Cuba se hacía una colonia más de Estados Unidos. Me desperté sobresaltado, pero lo que resonaba en mi cabeza no era la caída del comunismo ni el
inevitable avance del capitalismo en el mundo, era no haber conocido La
Habana en el momento que correspondía.Haber
dejado pasar el tiempo, haber congelado el deseo. Remplazarlo por la comodidad
del día a día, pensar que ya llegará la ocasión, que primero estaba la casa,
después el auto, después el plazo fijo y luego vendría el momento de disfrutar.¿Cuándo?.
¿Cuándo tenga alzheimer y no me acuerde del museo que vi hace cinco minutos?
¿Cuándo escuché un son o una salsa y no pueda bailar porque mis piernas ya
están cansadas?. Postergar es la peor forma de boicotearse a uno mismo.Me
pegué una ducha, canté y traté de no pensar más en el asunto, la decisión ya
estaba tomada y si lo analizo, el impulso deja de ser impulso. Cuando
terminé de secarme y vestirme ya eran las siete de la mañana. Las agencias de
viaje estaban todavía cerradas y los compañías aéreas también.Nunca
compré nada por Internet porque desconfío en darle el número de mi tarjeta de
crédito al FBI. Pensé que de todos ya deben tenerlo. Googlié pasajes a Cuba,
entre al primer link y había vuelo para la semana siguiente, ahí mismo
concreté.Llamé
a mi jefe, le dije que me tomaba vacaciones. Me respondió que estábamos en
medio del año, que no podía hacer eso que por favor lo dejé para más adelante.
Yo le contesté que no hay más adelante, que me podía morir mañana. Se quedó
callado, le agradecí irónicamente su silencio y le dije que nos veíamos el mes
que viene.Me
reí solo durante cinco minutos, no sé de qué ni de quien. Prendí la estufa de
la habitación y bostecé. Me acosté en la cama, cerré los ojos y me fui a buscar
en los sueños otra buena excusa para ser feliz.
lunes, 10 de agosto de 2015
Lluvias
Hay lluvias que de a poco van largando el agua, arrastrándose
en el tiempo, conteniendo furia. También están las tormentas que arrasan de
repente con todo su potencial y por poco tiempo. En seguida vuelve a salir el sol.
Me gustan más las segundas, las siento más sanas. A veces un
grito ahorra dolores de garganta. Dejar
pasar el tiempo, no ahuyenta fantasmas. El silencio se transforma en distancia.
La calma en tempestad, el amor en odio.
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