Hay lluvias que de a poco van largando el agua, arrastrándose
en el tiempo, conteniendo furia. También están las tormentas que arrasan de
repente con todo su potencial y por poco tiempo. En seguida vuelve a salir el sol.
Me gustan más las segundas, las siento más sanas. A veces un
grito ahorra dolores de garganta. Dejar
pasar el tiempo, no ahuyenta fantasmas. El silencio se transforma en distancia.
La calma en tempestad, el amor en odio.
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