No está mal borrarse unos días. De lo que sea, de tu trabajo
o de tu familia. Hasta en el amor se necesita un descanso. Me encanta el dulce de leche pero después de
un tiempo empalaga. Cuando me tomo un
respiro puedo analizar. Extrañar o no. Si verdaderamente me late, vuelvo.
Incansablemente, a la escritura, a esa mujer, a
mi país, a unos acordes. No se puede evitar la esencia.
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