sábado, 16 de mayo de 2015

El inevitable cambio

En un minuto cambia todo. Se pierde, se gana, se miente o se olvida. Lo que parecía armado se desarma. Incluso todo eso que tan planeado teníamos se puede desvanecer rápidamente.
El amor de un hombre o una mujer también desaparece en un momento exacto y se transforma, pero no vuelve nunca más. La vida y la muerte están separadas por una fracción de segundo, casi indivisible como el todo y la nada.

No podemos escapar al cambio y nada es previsible. Lidiamos constantemente con un mundo de sorpresas. Sin embargo seguimos proyectando, amando, cambiando el tiempo por dinero, teniendo hijos, comprando casa y todas esas cosas.  Porque así estamos acostumbrados a vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario