Siempre que arranco
algo me cuesta terminarlo, pero no por las piedras que voy cruzando en el
camino, por el contrario, por las puertas que se van abriendo.
Siempre estoy deseoso
de visitarlas, de conocerlas, de experimentarlas. Me cuesta terminar sin
empezar otra cosa, por eso me cuesta terminar
Hay tantas cosas que
me llaman la atención, que me parecen dignas de estudio o interesantes para
experimentar que se me hace muy difícil quedarme con una.
Hace poco me di cuenta
que mi mejor virtud, la proactividad, el derroche de energía, también es mi
peor defecto, la ansiedad. ¿El qué mucho abarca poco aprieta? Realmente no se
si es lo más sano, lo más recomendable. Pero se que mi inconstancia se
transforma en constancia, constancia de búsqueda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario