Cuando tenía 15 años recordé que me gustaba leer. Desempolvé de la biblioteca de mi padre una versión añejada de "Las venas abiertas de América Latina". Casi 10 años después nació este espacio, como consecuencia de distintos textos de Eduardo Galeano. De esa forma directa de decir las cosas. Directa pero decorada, directa pero con estilo, directa pero convincente, potente y argumentada.Palabras siempre mejores que el silencio.
Este fueguito nació de su fuego, así debe haber miles de fogatas llorando este momento. Conscientes de que las llamas no se apagarán y de que la leña ya está encendida. Que nada se pierde, que se va mutando, cambiando de colores, pero nada termina cuando hay trascendencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario