miércoles, 29 de abril de 2015

Un te quiero

Con el paso de los años se va acentuando esa dificultad de pronunciar algunas frases y se  facilita enterrar a las personas en la memoria o en el olvido.   Las fotos se llenan de polvo y algunas palabras también.
Como cuesta el te quiero, cuanto duele el te extraño y que rápido se filtran las puteadas, la bronca. Esa tendencia cobarde  de ocultar la belleza suele aparecer en los libros, en la televisión, en la calle y en el discurso.
Ahoga el sentido, aleja la razón y nos pone en posturas poco naturales. Se convierte en estrategias supuestamente eficaces, para seducir, para enamorar o para ser reconocido. Cuando en el fondo lo que buscamos todos es un poco de cariño.
Entre tanta novela también nos damos cuenta que aún así todavía hay flores,  discos de los Beatles, porros, pianos y un montón de abrazos rebelándose  a la dictadura gris. Maten  la vergüenza, deslicen el sonido por los labios, suelten esos versos reprimidos. Liberen el Te Quiero.


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